LEYENDAS DE NUEVO LEÓN · CASO DOCUMENTADO

LA BRUJA DE GUADALUPE

La madrugada en que un policía de Nuevo León aseguró haber sido atacado por algo que podía volar.

Guadalupe, Nuevo León16 de enero de 2004 · 3:15 a. m.
Recorte de El Norte con el encabezado Causa bruja desmayo a policía de Guadalupe y una fotografía de Leonardo Samaniego
Documento de época: recorte de El Norte firmado por Luis Antonio Rivera. El encabezado y las declaraciones muestran cómo se reportó el caso en los días posteriores.

Nuevo León, enero de 2004. Mientras gran parte de la ciudad dormía, el policía municipal Leonardo Samaniego Gallegos realizaba un rondín por la colonia Valles de la Silla, en Guadalupe. El recorte de El Norte lo identifica como un agente de apenas 21 años y ocho meses de experiencia. Eran aproximadamente las 3:15 de la madrugada cuando vio algo descender de entre los árboles.

Este punto es el comienzo verificable de la historia: existió un agente con ese nombre, hubo una llamada de auxilio y el episodio fue reportado por la prensa. Lo que aquella figura era solo puede reconstruirse a partir del testimonio de Samaniego.

ALGO DESCENDIÓ DE LOS ÁRBOLES

Samaniego declaró que un bulto oscuro bajó desde una altura cercana a seis metros. No cayó de golpe. Según él, se detuvo antes de tocar el suelo y continuó descendiendo lentamente, como si flotara.

“Bajó de entre dos árboles, de una altura de 6 metros… Se detuvo y bajó despacio.”

Las luces de la patrulla alcanzaron a la figura. El policía dijo que esta se cubrió los ojos y giró hacia el vehículo. La describió como una mujer vestida completamente de negro, de piel oscura, con ojos negros en los que no logró distinguir párpados.

Su conclusión fue inmediata y quedó impresa en el periódico: “Era una bruja y la vi volar”. Esa frase pertenece al testigo; no es una identificación comprobada de aquello que encontró.

Captura antigua de televisión con una representación de la figura descrita como la Bruja de Guadalupe
Captura televisiva difundida alrededor del caso. Es una representación de la supuesta figura, no una fotografía tomada durante el encuentro.

LA FIGURA SE ACERCA

De acuerdo con Samaniego, la presencia comenzó a caminar hacia la patrulla. Él puso el vehículo en reversa; entonces la figura empezó a trotar tras él. El agente pidió por radio que otras unidades acudieran de emergencia.

“Cuando me empezó a corretear la bruja, pues ya pedí el apoyo por la radiofrecuencia, que se vinieran otras patrullas de emergencia.”

El relato se vuelve más extremo en los segundos siguientes. El policía aseguró que la figura dejó de correr, voló hacia el vehículo y se impactó contra el parabrisas. Permaneció mirando hacia el interior. Samaniego levantó las manos y perdió el conocimiento.

Recreación artística nocturna de una patrulla retrocediendo ante una figura suspendida en una calle de Guadalupe
Recreación artística de La Frecuencia Oscura basada en el relato. No representa evidencia fotográfica del suceso.

¿QUÉ LE HABÍA PASADO?

Las patrullas que respondieron encontraron al agente afectado, pero ninguna de las notas consultadas identifica a otro policía que haya visto a la figura. Reportes posteriores señalan que fue trasladado al Hospital Universitario y que sus compañeros lo hallaron en estado de shock.

En el recorte de El Norte, Jesús García Krestsh, entonces coordinador de la Policía de Guadalupe, declaró que Samaniego fue sometido a exámenes antidoping y psicológicos para descartar consumo de sustancias o alucinaciones. En 2023, Info7 informó que los dictámenes por drogas resultaron negativos. Un resultado negativo no demuestra la naturaleza de lo observado; únicamente descarta una de las explicaciones que se consideraron en aquel momento.

LAS VERSIONES QUE NO COINCIDEN

La cobertura contemporánea sitúa el encuentro en la calle Álamo. Una nota de Info7 publicada casi veinte años después menciona la calle Fresno y añade que Samaniego conducía la unidad 014. La diferencia entre ambas ubicaciones obliga a tratar el dato posterior con cautela; no conviene fusionar versiones como si fueran idénticas.

También aparecieron detalles con los años. En 2025, Quadratín recogió una afirmación de Samaniego según la cual personas vestidas de negro lo entrevistaron y se llevaron el uniforme que usó esa noche. No se ha presentado documentación independiente que permita confirmar ese episodio.

DE BRUJA A HUMANOIDE

El caso dejó de pertenecer únicamente a la crónica local cuando fue retomado por investigadores de lo insólito. Jaime Maussan comparó la descripción con el llamado monstruo de Flatwoods, reportado en West Virginia en 1952. Esa asociación introdujo una lectura ufológica que no formaba parte de la identificación inicial del policía.

Samaniego, sin embargo, continuó utilizando la misma palabra: “bruja”. En una entrevista de 2023 dijo que había superado el episodio, aunque todavía sentía escalofríos al recordar la fecha.

LO QUE EL CASO PERMITE AFIRMAR

Hay un núcleo documentado: un policía pidió ayuda durante la madrugada, fue encontrado profundamente alterado, recibió atención y sostuvo públicamente la misma versión durante años. También hay un límite igualmente importante: no existe una fotografía de la figura, ningún segundo testigo afirmó haberla visto durante el ataque y las imágenes popularizadas después son representaciones.

Se han propuesto confusión nocturna, un animal visto bajo iluminación extrema, una crisis provocada por miedo o estrés y, por supuesto, una presencia sobrenatural. Ninguna explicación ha quedado demostrada con la evidencia pública disponible.

Lo único indiscutible es que, a las 3:15 de aquella madrugada, un joven policía creyó que algo imposible había descendido frente a su patrulla. Y más de veinte años después, Guadalupe todavía recuerda su llamada de auxilio.