EXPEDIENTE PUBLICADO · Ovniología
Base Dulce: la batalla bajo Archuleta Mesa

En agosto de 1979, un proyecto secreto de excavación bajo Archuleta Mesa, cerca de Dulce, Nuevo México, habría irrumpido en una instalación que ya existía. Según la historia, lo que comenzó como una obra subterránea terminó en un enfrentamiento entre personal estadounidense y entidades no humanas.
La escena es una de las más violentas y famosas de la ufología conspirativa. También es una de las más difíciles de comprobar. No existe un registro militar público que confirme la batalla, una lista verificable de víctimas ni evidencia física presentada de forma independiente.
El hombre que dijo haber estado allí
El principal narrador fue Philip Schneider, quien durante la década de 1990 se presentó como ingeniero estructural y geólogo contratado para proyectos subterráneos del Gobierno estadounidense. En conferencias aseguró haber trabajado en la construcción de instalaciones profundas y haber participado personalmente en el incidente de Dulce.
Schneider relató que las perforadoras abrieron una enorme cavidad bajo la montaña. El aire que salía del interior era anormal y los trabajadores enviaron personas para inspeccionarla. Él habría descendido armado y se encontró frente a un ser gris de aproximadamente 2.10 metros de altura.
El enfrentamiento de 1979
De acuerdo con Schneider, el ser realizó un movimiento sobre su pecho y lo alcanzó una descarga de energía. Afirmó que perdió varios dedos y sufrió una gran cicatriz en el torso. Un miembro de las fuerzas de seguridad lo habría empujado hacia un elevador, salvándole la vida mientras el combate continuaba abajo.
Schneider solía hablar de 66 militares, científicos y trabajadores muertos. Otras versiones reducen la cifra a unos 60. La variación es importante: no existe una nómina comprobable y el número depende de grabaciones, transcripciones y repeticiones posteriores de sus conferencias.
Los siete niveles
La leyenda de Dulce describe una base de siete niveles conectada con túneles y sistemas de transporte subterráneo. Los pisos superiores alojarían operaciones humanas. Los inferiores estarían bajo control extraterrestre y contendrían laboratorios de ingeniería genética, experimentos de control mental y formas de vida conservadas en tanques.
Al nivel más profundo se le atribuyó el nombre «Salón de las Pesadillas». Estas descripciones no surgieron de planos autenticados. Se formaron mediante documentos sin procedencia comprobada, relatos de contactados y la expansión de una mitología compartida dentro de la ufología de los años ochenta y noventa.
Paul Bennewitz: el origen anterior a Schneider
Antes de las conferencias de Schneider, el empresario Paul Bennewitz ya afirmaba haber detectado comunicaciones extraterrestres cerca de la Base Aérea de Kirtland. En 1981 escribió al senador Pete Domenici diciendo conocer la ubicación de una instalación conjunta humano-alienígena al noroeste de Dulce y mencionó un conflicto ocurrido a finales de 1979 o principios de 1980.
La historia adquirió un elemento todavía más inquietante cuando el exagente de la Oficina de Investigaciones Especiales de la Fuerza Aérea Richard Doty reconoció haber entregado material falso a investigadores del fenómeno. Autores como Mark Pilkington sostienen que Bennewitz fue alimentado deliberadamente con desinformación hasta sufrir una crisis psicológica.
Eso no demuestra que cada elemento de Dulce sea falso. Sí demuestra que el expediente nació dentro de un ambiente donde creencias personales, operaciones secretas y documentos fabricados llegaron a mezclarse.
La muerte de Schneider
Philip Schneider murió en enero de 1996. Su muerte fue clasificada oficialmente como suicidio, pero familiares y seguidores señalaron circunstancias que consideraron sospechosas. La falta de documentación verificable sobre su carrera y sus afirmaciones ha impedido resolver la discusión.
Para algunos, su muerte silenció a un denunciante. Para otros, convirtió un relato sin pruebas suficientes en una leyenda imposible de cerrar.
Lo que puede afirmarse
Archuleta Mesa existe. Paul Bennewitz difundió la idea de una base alienígena en la región antes de Schneider. También está documentado que agentes vinculados con la Fuerza Aérea entregaron información falsa dentro del ambiente ufológico.
Lo que no está demostrado es la existencia de una instalación conjunta, la batalla de 1979, los siete niveles o las 66 muertes. La Base Dulce permanece como un expediente donde el verdadero secreto podría ser una instalación subterránea, una operación de desinformación o la combinación de ambas.
Fuentes consultadas
• Conferencias públicas de Philip Schneider, 1995. • Carta de Paul Bennewitz al senador Pete Domenici, 2 de diciembre de 1981. • Greg Bishop, Project Beta: The Story of Paul Bennewitz, National Security, and the Creation of a Modern UFO Myth. • Mark Pilkington, Mirage Men, y entrevista publicada por WIRED en 2010. • Artículos de síntesis sobre la leyenda de Dulce y Archuleta Mesa.
Nota editorial: la imagen de portada es una recreación artística. No representa una fotografía de la supuesta batalla.